El acecho al delirio | Primer poema
"He dibujado tu nombre en las paredes de mi cráneo
hasta que las letras sangraron y se hicieron rastro.
No eres un ser, eres mi invención, mi espasmo,
la pieza de mármol que tallo con mi propio desquicio."
"Te observo desde el reverso de mis párpados,
te respiro en el aire que aún no has exhalado.
Si te rompo, es para ver de qué color es tu silencio;
si te persigo, es porque he olvidado dónde termino yo
y dónde empieza el laberinto de tu miedo."
Te quiero... | Segundo poema
"Te quiero en una vitrina, te quiero en mi sangre,
te quiero como el náufrago quiere la sal que lo mata.
Mi cordura es un hilo que tú tensas al caminar,
un puente quebrado sobre tu sombra."
"He contado tus pasos, he bebido tu ausencia,
soy el eco que te sigue cuando no hay nadie.
Me estoy volviendo humo, me estoy volviendo nada,
solo un par de ojos que te devoran el alma."
No hay comentarios.:
Publicar un comentario